El Drenaje Linfático Manual en la Enfermedad de Menière
La enfermedad de Menière afecta al oído interno, caracterizándose por crisis repentinas y espontáneas de vértigo, hipoacusia, acúfenos y plenitud ótica. Su incidencia varía entre 21–50/100.000 habitantes/año, afectando principalmente a personas entre 30 y 50 años, con un ligero predominio femenino.
La enfermedad de Menière se considera una forma idiopática de hydrops endolinfático, consistente en una dilatación del laberinto membranoso por aumento de la linfa.
La manifestación más típica de la enfermedad comienza con una sensación de plenitud ótica, disminución de la audición y aparición o intensificación de acúfenos. A continuación se desarrolla una crisis de vértigo rotatorio espontáneo, de entre 20 minutos y varias horas de duración, que se acompaña de síntomas vegetativos internos. Al cabo de varias horas la crisis cede espontáneamente, aunque suele persistir una sensación de inestabilidad durante varios días (sensación de resaca), y se recupera la audición. No existe una prueba fiable para establecer él diagnostico, por lo que éste se basa en los síntomas referidos durante la anamnesis, los síntomas que se pueden observar durante la crisis y la evolución de la enfermedad. La enfermedad suele afectar a un solo oído, pero al cabo de 10–20 años la afección es bilateral en un 30 – 60% de los afectados. Tenemos que tener presente que en la actualidad, no existe un tratamiento curativo de la enfermedad de Meniere. La Medicina convencional trata los síntomas de la misma con medicamentos, y en los casos mas graves, con operación del oído interno. Aunque nunca hay que dejar de lado los tratamientos médicos, y eso se lo tenemos que dejar muy claro a nuestros clientes; nosotros con el Drenaje Linfático Manual, podemos ayudarles a sobrellevar la enfermedad, y a evitar esas crisis de mareos y vértigos que son tan incapacitantes para la persona que lo sufre. Partimos de la base de que la enfermedad de Menière es un acumulo de linfa en el oído interno, y como muy bien sabemos con el Drenaje Linfático Manual se pueden impedir estos acumulos, y si ya existen, se les puede eliminar. Se comienza la sesión como en cualquier Drenaje destinado a la zona de la cabeza, pero tenemos que poner especial hincapié en la zona auricular y en la zona cervical, realizando el drenaje como en cualquier Linfedema, aunque en este caso no se aprecie. El número de sesiones nos lo va a determinar la propia crisis. Una vez pasada ésta, tendremos que mantener el oído interno limpio de exceso de linfa para que no se vuelvan a repetir los mareos y vértigos; Como no se sabe el motivo de este acumulo, somos nosotros junto con el cliente, los que tenemos que marcar la distancia entre sesiones para asegurarnos de la eficacia del tratamiento. Una vez que conseguimos controlar los acúmulos, aunque la enfermedad persista, el cliente puede llevar una vida totalmente normal y sin miedo a marearse y caerse en cualquier parte.
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